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jueves, 7 de enero de 2010

1. Historia de los Bautistas: El problema del origen

A partir de hoy me he propuesto publicar una serie de entradas sobre la historia de los bautistas, no con un espíritu denominacionalista, sino con el propósito de aclarar algunos conceptos equivocados y dar a conocer la historia de un grupo de hombres que, por amor al Señor y a Su Palabra, estuvieron dispuestos a sufrir muchas penurias.

¿De dónde surgen los bautistas y cuáles eran sus distintivos?

Algunos relacionan el origen de los bautistas con grupos antipaidobautistas que aparecieron muy temprano en la historia. Estos historiadores piensan que la denominación bautista tiene un parentesco espiritual con aquellos que se opusieron al bautismo infantil, como los novacianos (s. III), los donatistas (s. IV), los paulicianos (s. V), los valdenses (s. XII), y así sucesivamente.

Otros sostienen que la historia bautista se remonta al tiempo de los apóstoles. Éstos historiadores, llamados “sucesionistas” por su insistencia en poder trazar una sucesión de creyentes bautistas que algunos llevan hasta Juan el Bautista incluso, pretenden poseer todos los eslabones de una cadena que nos lleva hasta la iglesia primitiva.

Pero, si bien es cierto que el espíritu no conformista que caracterizó a los bautistas puede rastrearse a través de toda la Historia de la Iglesia y que el movimiento bautista guarda cierta relación o parentesco con algunos de estos grupos medievales, la denominación bautista como tal nace en Inglaterra en el siglo XVII.

A partir de ese punto en la historia se puede verificar una línea ininterrumpida de iglesias hasta nuestros días. Poca importancia tiene la antigüedad de la denominación; lo que importa es la base teológica que sustenta las convicciones doctrinales que caracterizan a los bautistas como tales. Como bien señala el historiador Justo Anderson:

“El bautista es un cristiano apostólico, puesto que una iglesia, aunque recién organizada sí lo es sobre el Nuevo Testamento, es más apostólica que aquella Iglesia que puede trazar su sucesión a los apóstoles, pero, que se ha apartado de los principios apostólicos. La cuestión de la veracidad es mucho más importante en el estudio de la historia bautista que la cuestión de la antigüedad, porque la antigüedad de principios es muy distinta a la antigüedad de organización” (Historia de los Bautistas; Tomo I; pg. 39).

Y más adelante añade: “Este es el dilema de la historia bautista. Es, al mismo tiempo, vieja y nueva” (op. cit.; pg. 40). Si el Señor lo permite, espero postear mañana una entrada sobre los precursores de los bautistas.


© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

3 comentarios:

דניאל - Daniel dijo...

Saludos!
La historia de los bautistas es tan apasionante como discutida por los historiadores.
Partiendo de la base que la Iglesia nace de Jesucristo, hubieron muchos movimientos precursores, algunos fugaces y otros permanentes, algunos que quedaron casi como los movimientos originales postreformados y otros que fueron agiornandose.
Hay algunos que marcan el episodio del primer bautismo reformado en el que participaron Blaurock y Grebel (los Hermanos Suizos), entre otros, como el primer paso consistennte y duradero. Pero , como dije, hay otros puntos dela historia, incluso americana, dignos de mencionar.
Hermoso tema.
Bendiciones!

Nabucco dijo...

Gracias al Señor por el estudio de este tema, yo pertenecí a una iglesia bautista landmarkista (sucesionista) y por esta razón el Señor me llevó a estudiar mucho la historia bautista de diferentes fuentes. Una de las más necesarias reflexiones para los bautistas de este siglo es enfrentarnos al cuestionamiento de si podemos con honestidad llevar el apellido de los que proclamamos como nuestros antepasados: ¿cuál es el concepto de iglesia que manejamos?, ¿cuál el concepto de membresía?, ¿qué pensamos de la disciplina, de los oficios y de la pureza de la iglesia?, etc, etc. Uno de los aspectos que más me impactó en lo personal fue la seriedad con que los bautistas antiguos trataron la membresía de la iglesia: Solo se aceptan creyentes bautizados bajo profesión de fe creíble y comprobable. ¡Qué lejos estamos en la actualidad de aquel modelo!

Alexander (http://elcaminoangosto.org)

Sugel Michelén dijo...

Gracias por su comentario. Viniendo de un trasfondo landmarkista puede entender mejor la importancia de establecer el origen de los bautistas sobre una base histórica segura. Aprecio también lo que dice acerca de la membrecía y la disciplina en la iglesia, dos rasgos característicos de los bautistas en sus orígenes que muchos desprecian en la actualidad.