Misión del Blog

Proclamar el señorío de Jesucristo sobre todos los aspectos de la cultura

sábado, 26 de junio de 2010

Amemos a los homosexuales y lesbianas

Mañana se llevará a cabo en nuestro país, República Dominicana, una marcha de orgullo gay. A la luz de esa realidad es que hago este llamado a que amemos realmente a los homosexuales y lesbianas.

Luego de la revelación pública de un reconocido artista sobre su homosexualidad, muchos le manifestaron su apoyo creyendo que le hacen un favor al cantante saliendo en su defensa y aceptando su estilo de vida; pero lo cierto es que aquellos que apoyan la homosexualidad y el lesbianismo no están mostrando verdadero amor a los homosexuales y lesbianas.

Dios condena ambos pecados en Su Palabra y los presenta como algo destructivo. Pablo dice en su primera carta a los Corintios que “ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1Cor. 6:10; comp. Lv. 18:22; 20:13; Judas 7).

Y en los versículos 26-27 del capítulo 1 de su carta a los Romanos explica la naturaleza de ambas prácticas diciendo que “las mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer…” (la homosexualidad es antinatural; aun la manera cómo Dios diseñó al hombre y a la mujer nos dice que uno fue creado para complementar al otro, pero la homosexualidad viola ese diseño),

“…se encendieron en su lascivia unos con otros…” (esta expresión señala una pasión violenta dirigida hacia un objeto que no debe ser legítimamente deseado),

“…cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres…” (una vez más Pablo resalta el carácter vergonzoso de este pecado; el artista en cuestión es ahora un héroe a los ojos de muchos por haber confesado públicamente su homosexualidad; y los medios masivos de comunicación están contribuyendo cada vez más a que el público lo vea así; pero ahora noten lo último que Pablo dice en el texto al final del vers. 27),

“…y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” (alguien hace la siguiente paráfrasis de esta oración: “Recibiendo las terribles consecuencias físicas y morales de su lujuria”).

Los cristianos no odiamos a los homosexuales, ni pensamos que están fuera del alcance de la misericordia de Dios si se arrepienten.

Pero precisamente porque queremos el bien de ellos debemos denunciar el estilo de vida que llevan y llamarlos a que se arrepientan y depositen su fe en la obra redentora de Jesucristo, porque los homosexuales y lesbianas pueden ser transformados por el poder de la gracia de Dios, como nos enseña Pablo claramente en 1Corintios 6:11:

"Y esto érais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios".


© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

5 comentarios:

Minimiau! dijo...

Aquí, ceo yo es ¿como evangelizar a homosexuales y lesbianas?

Jorge dijo...

Es verdad que los fornicarios y los homicidas, junto con los idólatras, los ladrones y los mentirosos, están condenados por Dios a NO entrar en el Reino de los Cielos. Y es que Dios no dice que tal pecado es menor, o que tal pecado es mayor. ÉL dice que solo con cambiar de "rumbo" (arrepentirse) podrán salvarse de la condenación que les espera (lago de fuego y azufre que arde eternamente, nunca se apaga). Siempre les aconsejé a mis hijas que no se arrimaran al fuego para evitar que se quemaran. Nuestro Padre Celestial es el primero que quiere evitar que nos "quememos", porque ÉL mejor que nadie sabe que es lo que nos conviene, y nosotros damos testimonio de eso, de su Gran Amor conque nos Ama!!!

Rous dijo...

Si, Minimiau, yo entendí que si, que además de denunciar el pecado de la homosexualidad, también debemos predicarles a esas personas La Palabra de Dios, porque así es como los amamos, advirtiéndoles de la condenación eterna que está sobre ellos si no se arrepienten. Oro para que Dios obre en nuestro país, y la sociedad vea esta aberración como lo que es, y de ella se levanten voces valientes que no se queden calladas frente a este monstruo que se está levantando, el que luego reclamará matrimonio, hijos, representantes en el congreso y otras cosas que ya hemos visto con espanto, en otros países.
Dios le bendiga Pastor Sugel.

Santiago Peralta dijo...

La inquietud de Minimiau pudo no haber sido satisfecha. Su pregunta no fue "¿debemos o no predicarles a los homosexuales/lesbianas?", sino "¿COMO podemos hacerlo?". Un simplista diría: "Oh, buscando los textos bíblicos que nos revelan la voluntad de Dios sobre nuestra conducta sexual, lo aberrante que es para Él el homosexualismo; y luego hablarle del estado natural de su alma y su necesidad de Cristo para salvación. Asi de simple". Sin embargo, no lo es tanto: ¿Debo conocer el nivel de lascivia que afecta a un homosexual antes de acercarme a el para predicarle, esto para no llegar a provocar su atención o interés sobre mi? ¿Si soy hombre, debo elegir lesbianas para predicarles, mientras que si soy mujer debo elegir homosexuales? ¿Debo hacerme acompañar de un hermano, y en este punto considerar la pregunta anterior pensando a mi acompañante? ¿Debo elegir lugares específicos, públicos, o estaría bien que fuera en su casa? ¿Debo orar al Señor si soy homofóbico antes de predicarles? ... ­¡El "CÓMO"!

ANGELICA dijo...

HOLA, SOY ANGÉLICA, DE VZLA, EHHH SEÑORES Y HERMANOS CRISTIANOS, SOY UNA CRISTIANA CONVERTIDA Y RESCATADA DE ESE MUNDO DEL LESBIANISMO, PARA LA GLORIA DE JESUCRISTO. SIN EMBARGO, NO DEBEMOS VER A TODOS LOS HOMOSEXUALES, LESBIANAS, TRANSEXUALES, BISEXUALES CON MIEDO DE SENTIRNOS INVADIDOS POR COMPARTIR UN TIEMPO CON ELLOS, LA PERSONA Q LES PREDIQUE DEBE IR CUBIERT@ CON EL ESPIRITU SANTO, Y OFRCERLES SEGURIDAD Y NO MIEDO... OREMOS POR TOD@S ELLOS NOS NECESITAN.... Y CONVERTIRSE NO ES FÁCIL: "¿Tú quién eres que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; PERO ESTARÁ FIRME PORQUE PODEROSO ES EL SEÑOR PARA HACERLE ESTAR FIRME". Ro 14:4