Misión del Blog

Proclamar el señorío de Jesucristo sobre todos los aspectos de la cultura

martes, 27 de julio de 2010

Sobre el post de mi hija Aylín

El domingo en la tarde abrí mi correo electrónico y me encontré con un comentario que alguien había colocado sobre uno de los artículos en mi blog. Me sentí confundido, pues no recordaba haber posteado nada con ese título. Fue cuando me di cuenta de lo que Aylín, mi hija mayor, había escrito. No puedo negar que al leerlo sentí una profunda emoción que me hizo llorar por un buen rato.

Me resulta un tanto incómodo tener que comentar acerca de lo que ella escribió, por razones obvias. Sin embargo, creo que este es uno de esos momentos que la providencia de Dios te concede, cuando los ojos de otros están sobre ti, para apartarles la vista hacia el Único que debe ser admirado.

Me gozo en ver el amor y aprecio que Aylín manifiesta en su escrito y lo tomo como un regalo del cielo. Por la gracia de Dios, tanto ella como Stefany fueron salvadas a temprana edad, y años después continúan mostrando en una forma muy evidente los frutos de esa obra en sus vidas.

Pero al mirar hacia atrás, y ver lo que Gloria y yo tratamos de hacer en la crianza de nuestros hijos, lo único que puedo ver es esa bendita gracia de Dios sosteniéndonos y guiándonos a pesar de nosotros.

La realidad de mis pecados y debilidades me saltan a la cara y me golpean con tanta fuerza que me asusta. Pero es entonces cuando recuerdo el sorprendente regalo que Dios nos ha dado en Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo; y en vez de quedar postrado por el peso de la culpa, soy movido a alabar y bendecir a Aquel que en la cruz del Calvario derramó Su sangre para salvarme.

Gracias a todos aquellos que comentaron en el blog. Pido disculpas por aquellos comentarios que no publiqué por razones de conciencia.

¡Alabado sea Dios que puede magnificar Su gracia en seres tan frágiles y defectuosos como nosotros! ¡Que a Él, y sólo a Él sea toda la gloria por los siglos de los siglos!


2 comentarios:

Verdad Absoluta dijo...

Yo también lloré hermano, me ha causado una tremenda emoción ver ésta manifestación de amor. Verdaderamente usted ha sido grandemente bendecido. Siga adelante mi amado hermano Sugel con toda su obra. Usted me ha hecho crecer mucho con todo lo que escibe y predica desde el púlpito.

Marta Villarreal dijo...

Dios le bendiga hermano Sugel! yo me identifique mucho con su comentario, especialmente cuando dice: "Pero al mirar hacia atrás, y ver lo que Gloria y yo tratamos de hacer en la crianza de nuestros hijos, lo único que puedo ver es esa bendita gracia de Dios sosteniéndonos y guiándonos a pesar de nosotros." No puedo pensar de otra manera que agradecer a Dios por Su infinita misericordia que a pesar de mi esposo y yo, Dios ha guiado y ha venido formando a nuestros hijos con su Gracia y poder y los a guardado de este siglo malo. El Señor le bendiga y bendiga sus generaciones después de usted. Un abrazo fraternal en Cristo Jesús. siempre.