Misión del Blog

Proclamar el señorío de Jesucristo sobre todos los aspectos de la cultura

jueves, 22 de julio de 2010

Nuestra identidad como cristianos

Una de las grandes amenazas que enfrentamos en esta era cibernética es el robo de identidad.

Si alguien tiene acceso a tu computadora personal y te roba tu nombre, y tu clave de acceso bancario, o de tu cuenta personal en Amazon, por ejemplo, esa persona puede asumir tu identidad y hacerte un daño enorme. Puede transferir dinero de tu cuenta a la suya, o hacer compras por Internet como si fueras tú. Es terrible que alguien asuma nuestra identidad.

Sin embargo, eso es exactamente lo que ocurre cuando una persona viene a ser cristiana. La razón por la que nos llamamos “cristianos” es debido al hecho de que nosotros hemos asumido la identidad de otra Persona: nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

De manera que en el trono celestial nosotros tenemos una identidad diferente a aquella con la cual nacimos, una identidad que no nos hemos ganado, y que tampoco nos hemos robado, sino que se nos otorgó como un regalo de pura gracia.

El Dios del cielo ahora nos ve en Cristo, y nos invita a hacer uso de todos los beneficios espirituales que conlleva el hecho de tener esa nueva identidad.

Nuestra vida está escondida con Cristo en Dios, dice Pablo en Col. 3:3-4. Estamos en una posición completamente distinta a la que teníamos antes de ser creyentes, desde el punto de vista espiritual (comp. Col. 3:1). Hemos muerto con Cristo y hemos resucitado con Él, de tal manera que ahora Él es nuestra vida. Eso es lo que implica ser cristianos.

Y la única manera en que podemos avanzar en nuestra vida espiritual, es teniendo un entendimiento cada vez más claro de ese hecho y vivir en consecuencia.


© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.