Misión del Blog

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jueves, 10 de septiembre de 2009

Alan Greenspan, John Piper y la crisis financiera

El ex presidente de la Reserva Federal de los EEUU, Alan Greenspan, vaticina que se acerca otra crisis financiera, distinta probablemente a la crisis actual, pero con una cosa en común: también será provocada por la codicia del hombre (o la angurria, como dijo en cierta ocasión una periodista local).

“Es la naturaleza humana. A menos que alguien encuentre la manera de cambiar la naturaleza humana, tendremos más crisis y ninguna se parecerá a esta porque no hay dos crisis que tengan algo en común, con la excepción de la naturaleza humana”, dijo Greenspan en una entrevista concedida a la BBC.

Los cristianos tenemos una buena noticia para Greenspan: Alguien puede transformar la naturaleza corrupta de los seres humanos: Nuestro bendito Señor y Salvador Jesucristo que siendo Dios se hizo Hombre, y murió en una cruz para pagar nuestra deuda, reconciliarnos con Dios y transformarnos de dentro hacia fuera, cambiando nuestro sistema de valores en su misma raíz.

Lamentablemente, esa buena noticia del evangelio ya no resuena hoy en muchos púlpitos, porque muchos predicadores han tenido la osadía de disfrazar su propia angurria en un ropaje evangélico, proclamando a los hombres que Cristo vino al mundo, no para reconciliarnos con Dios y librarnos de la ambición carnal, sino para suplir lo que nuestros corazones codician.

No deja de ser irónico que sea un inconverso el que ponga el dedo en la galla al analizar la presente crisis financiera, mientras un grupo de predicadores se encargan de desmentirlo. Al leer las declaraciones de Greenspan recordé este breve extracto de John Piper sobre el peligro de las riquezas (El vídeo ha sido subtitulado por doctrina-biblica.blogspot.com; usado con permiso).




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